La estrategia del Gobierno frente a la caída en las ventas

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El mes de mayo aún no termina y ya se estima que la caída en la venta de autos respecto al mismo período de 2013 será del 40%. El porcentaje asusta y es el claro reflejo del momento crítico que está atravesando la industria automotriz. El Gobierno parece ya tener un plan para mantener activada la industria.

La industria automotriz pasó de su mejor momento al drama de un año para el otro. Con motivo del impuestazo y la devaluación que se sucedieron a comienzos de este año los precios de los autos sufrieron importantes cambios. No solamente hablamos de los autos de alta gama sino también de los de entrada de gama.

Cada vez son menos los autos que están debajo de la línea de los $100.000 (al cambio oficial U$S12.345). Por eso mismo es que el gobierno pretende extender la misma medida que tiene para los alimentos a los autos, hablamos de los “precios cuidados”. El objetivo de esta medida es que cada marca tenga al menos un modelo que esté por debajo de los $100.000. Con un sueldo promedio en el país de $8.600 la intensión es que sólo se necesite 10 sueldos para llegar al 0km. Pero esto como sabemos puede durar poco tiempo por la inflación actual y ni hablar si llegara a haber alguna nueva devaluación.

Pero la mejor herramienta no siempre son los precios bajos o cuidados como se dice ahora. Sino que lo mejor es tener la financiación correcta para poder acceder sin ahorcarnos en el intento. Y esta sí puede ser una buena estrategia para reactivar la venta si se reducen las tasas de interés.

Otro de los objetivos del Gobierno es acordar con algunas empresas una baja importante en los precios de algunos modelos para lograr más volumen de ventas. Hablamos de algunos autos que podrán estar hasta un 20% más baratos que los precios actuales.

La última medida es la de la liquidación de stock. Al estar trabadas las importaciones con Brasil y haber una reducción en el consumo en la región hay mucho stock de autos del que las automotrices deben deshacerse. Esto se ve reflejado en algunas automotrices que publicaron en algunos diarios importantes descuentos en sus autos y algunas que hasta vendieron unidades libres del impuestazo.

En este momento lo que más preocupa son las suspensiones de trabajadores que se están sucediendo en distintas plantas del país. Por ejemplo General Motors anunció que reducirá un 35% el salario de sus empleados a partir de julio, una decisión que no cayó muy bien en SMATA (Sindicato de Mecánicos y Afines del Transporte Automotor). Definitivamente el eslabón más débil de la cadena está en la mano de obra y es ahí donde primero empiezan a sentirse los problemas.