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Review: Jeep Renegade 1.8 Sport Plus ATX (automático)
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UN JUGADOR ESPERADO

El 6 de abril de este año FCA (Fiat Chrysler Automobiles) anunciaba una incorporación muy importante a la gama de su marca extrema: la variante automática de su modelo más accesible, el Jeep Renegade Sport Plus ATX (ver nota).

Se trata de una versión ubicada en el corazón de la gama del Renegade, que en nuestro mercado cuenta con tres opciones de equipamiento: 1.8 Sport MT5 (doble airbag, ESP, control de tracción, y llantas 16″), 1.8 Sport Plus MT5 (suma volante revestido en cuero, rack portaequipaje, pantalla 5″ Uconnect con navegador/cámara y 5 airbags adicionales) y 2.4 Longitude AT9 4WD (suma tracción integral con SelecTerrain, llantas 17″, cuero y climatizador bizona).

La que ingresó en las cocheras de automoov esta semana fue la nueva Sport Plus AT6, que mantiene el nivel de equipamiento de la Sport Plus manual pero sumando levas al volante.

FIEL A SU CONCEPCIÓN

No vamos a encontrar ninguna diferencia en el exterior. Ni emblemas identificatorios. Nada que nos demuestre que, en vez de estar manejando la versión manual que ya probamos, estamos arriba de la automática. Y es que la diferencia estética fuerte aparece recién en la versión Longitude, con llantas más grandes, un despeje mayor, detalles exteriores color carrocería y un precio que sólo un férreo fanático de las “7 rayitas” podría pensar en pagar.

El estilo es sobrio pero al mismo tiempo robusto. La clásica parrilla frontal, los faros delanteros y el paragolpes con detalles en plástico negro nos hacen olvidar que el Renegade es un desarrollo de Fiat y nos recuerdan que el espíritu del Wrangler está ahí, presente, por unos cuantos miles de dólares menos.

La ecuación es muy simple: líneas cuadradas, un espíritu aventurero y algunos easter eggs escondidos en la carrocería del Renegade. Se trata de pequeños detalles que recuerdan a la historia de la marca, que andan ocultos tantos en el exterior como en el interior del modelo producido en Brasil. Se puede encontrar varias veces la parrilla de Jeep, el clásico Willys dando vueltas por el parabrisas, a Pie Grande recorriendo la luneta, un homenaje a los tanques de combustibles ubicados en el sector trasero de los primeros M.A., un poco de barro en el instrumental y hasta el mapa del desierto del Moab, en Utah, Estados Unidos. Podríamos pasar horas buscando.

SUPERANDO LAS EXPECTATIVAS

Muchos de esos easter eggs (o en criollo, huevos de pascua) se encuentran en el interior, donde todo está muy cuidado. Junto con la Honda HR-V, el Renegade cuenta con el interior mejor presentado del segmento, con una calidad de materiales superior al promedio y unas terminaciones prácticamente inmejorables. Si bien encontramos plásticos rígidos en su totalidad, ninguno presentó ruidos molestos durante la semana de prueba.

El instrumental es el mismo de la Fiat Toro, con dos cuadrantes analógicos bien diferenciados y dos indicadores digitales en el centro, donde se señala la temperatura del motor y el nivel del combustible. En el centro de ambos se ubica una decente computadora de abordo que es, realmente, completísima. Desde diferentes tipos de mediciones de viaje (por distancia, kilómetros y consumos), hasta la posibilidad de monitorear la presión de neumáticos, el equipo de audio o hasta la carga de la batería. Muy, pero muy completo.

Pero sabemos que en la versión Longitude es todavía más completo, utilizando la pantalla que está presente en la Toro Volcano.

Lo que no nos gusta para nada es la pantalla multimedia que está ubicada en la consola central. Si bien tiene conexión Bluetooth, USB y auxiliar, el tamaño de la pantalla es muy pequeño, su calidad es mejorable y el software de navegación incorporado también podría ser revisado. No es agradable a la vista ni al manipularlo.

El punto a favor lo tiene la seguridad: todas las versiones cuentan con doble airbag, ESP, ABS, freno a disco en las cuatro ruedas, asistente de frenado de emergencia, alarma, ganchos ISOFIX, asistencia al arranque en pendiente, control de tracción, control de balanceo de trailer, control electrónico de mitigación de rolido, cinco cinturones inerciales de 3 puntos y apoyacabezas en todas las plazas. A partir de esta versión Sport Plus (tanto manual como automática) se suman cinco airbags más (laterales, de cortina y de rodilla para el conductor).

En habitabilidad el Renegade está dentro de la media del segmento. En las plazas traseras pueden viajar cómodas dos personas de contextura media y un niño en el asiento central. El techo es muy amplio y bastante alto, por lo que las personas altas no van a tener problemas en acomodarse. El baúl cuenta con 260 litros de capacidad -podría ser más grande- y se lo puede extender hasta los 1.600 litros si se rebate el respaldo de la segunda fila de asientos.

BAJANDO LA EMOCIÓN

Hasta aquí, todo bien para el Renegade. Es lindo, tiene onda, bien equipado y hasta seguro. Pero la mecánica es donde el pequeño SUV tiene las de perder.

Todas las variantes que llegan a nuestro mercado se destacan por no destacarse en las mecánicas: las más accesibles llegan con el poco brioso naftero 1.8 E.TorQ 16 válvulas de 130cv, mientras que la Longitude lo hace con la veterana naftera 2.4 TigerShark 16 válvulas de 190cv. Ambas son un pase directo hacia la estación de servicio más cercana.

La posición de manejo es muy correcta, con la posibilidad de ajustar la butaca en altura y la columna de dirección en altura y profundidad. Mis 1.90 metros lo agradecen. La única diferencia que se ve desde el puesto de conducción en relación a la variante manual es la adopción de levas al volante.

En aquel momento cuando probamos la caja manual, nuestra experiencia no fue muy buena. Con un seteo corto para lograr que los asmáticos 130 burros del 1.8 puedan llegar a mover los contundentes 1.569 kilos del Renegade -sin éxito- los consumos volaban por los aires, tanto en ciudad como en ruta.

Es por eso que celebramos que Fiat haya decidido incorporar esta versión automática con la misma motorización. ¿Por qué? Los clientes ya no estarán resignados a quedarse con una opción manual que no convence, sino que podrán elegir una variante automática que, lejos de mejorar en un 100% la experiencia, permite conocer al Renegade de otro modo.

Esta caja fue desarrollada por la empresa japonesa Aisin y es la misma que equipa el Fiat 500, como también la que está presente en los hermanos Peugeot 301/Citroën C-Elysée. Al tener una marcha más que la manual, permite al motor 1.8 viajar más relajado, mejorando los consumos. En ruta, transitando entre 110 y 120km/h el Renegade promedió los 12.6km/l, mientras que el desempeño en ciudad fue poco feliz: 8km/l. El tanque de combustible tiene 60 litros de capacidad.

Estas versiones de tracción simple no cuentan con un gran despeje del suelo, por lo que no lo hacen quedar como un escalador de montañas como a otros modelos de la marca. Alcanza y sobra para el tránsito cotidiano y para sortear con soltura algún que otro camino en mal estado. Transitamos por caminos de arena bastante complejos, completamente poceados después de una lluvia intensa y la plataforma del Renegade se comportó dignamente. En ningún momento se escucharon golpes de la suspensión ni que el bajo chasis golpeara con el suelo. Apenas algunas filtraciones de viento a altas velocidades, pero nada criticable.

Si bien la experiencia resultó mejor con esta caja automática, tampoco es perfecta. También viaja bastante enroscado, pensando demasiado a la hora de pasar a la siguiente marcha. Y a la hora de hacerlo, lo realiza con mucha decisión, notándose demasiado en el interior y pegando un tirón si se acelera con énfasis. En ruta basta con transitar por una calzada levemente ascendente para que el modo Directa de la selectora haga un rebaje de 6ta a 5ta marcha, elevando las revoluciones sin sentido alguno y, por ende, elevando los consumos. Nuestra solución: transitar en Directa hasta que engrane la 6ta, para luego seleccionar el modo manual.

Tiene sus errores, pero lo volvemos a repetir: está más lograda que la versión manual.

CONCLUSIONES

Fiat Chrysler Automobiles comercializa el Jeep Renegade Sport Plus ATX a un precio de 30.290 dólares, lo que representan $493.800 con una garantía de 3 años o 100.000 kilómetros. En relación a la misma versión Sport Plus pero manual, el incremento es de 2.500 dólares. En promedio, unos $40.000.

Si lo analizamos como producto, la inclusión de esta nueva caja lo deja un poco mejor parado, con una opción más dentro de los valores lógicos del mercado. Y cuando decimos “valores lógicos” claramente estamos excluyendo a la versión Longitude, que hoy en día pasa los $700.000, y a la variante Trailhawk, que llegará en breve y se posicionará como la opción más extrema por encima de la Longitude y sumando el motor 2.0 Multijet Diesel de 170cv.

La mejor solución sería poder reemplazar el motor 1.8 por el naftero 1.4 MultiAir de 170 caballos, una planta motriz mucho más moderna y que sin dudas le vendría excelente al SUV chico de Jeep. Pero como sabemos que por el momento no sucederá, la mejor opción dentro de la gama del Renegade que tenemos en relación precio-producto es esta versión automática. Bien por Fiat, que intenta darle una leve vuelta de tuerca con lo que tiene al alcance de la mano.

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Diseño
80.0
Confort
80.0
Habitabilidad
80.0
Seguridad
90.0
Comportamiento Dinámico
85.0
Consumo
30.0
Garantía
60.0
Motor
30.0
Caja
50.0
Precio
60.0
64.5
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About The Author
Fede Peralta Pahor
Fede Peralta Pahor

Fanático de los autos desde uso de razón, aprendí a decir “mamá y papá” luego de decir “auto”. Gracias que sé que en un partido de fútbol hay 22 jugadores en la cancha. Seguro alguien me lo comentó.

Partícipe en la industria hotelera, relacionista público y periodista desde los 17 años, participé como administrador y organizador de los Clubes de Autos más importantes del país. Todos fundidos, del primero al último.

En 2010 nació Automoov, mi cable a tierra en Argentina que logró sumar adeptos en muy poco tiempo y hoy se consagró como uno de los tres principales medios de noticias sobre autos.