Test: DS 4 Crossback So Chic 1.6 THP

Mezcla muchos conceptos automotrices en la misma carrocería, buscando apelar a la emoción más que a las razón. El DS 4 Crossback, ¿es el auto ideal para el que no sabe qué comprar?

Es un hatchback, pero también un crossover. Forma parte del segmento C, pero con habitabilidad muy cercana a la de un segmento B. Tiene una altura elevada, pero sin neumáticos ni doble tracción que le den un sentido.

Así de inentendible es el DS 4. Un mix de muchos tipos de autos (demasiados, quizás) que se fusionan en una misma carrocería para buscar darle aires “chic” y “modernos” a una marca que intenta posicionarse a nivel mundial como una alternativa premium más.

La separación de Citroën ya es un hecho: ni el DS 3 ni el DS 4 mantuvieron el doble chevrón en su estética exterior, buscando que la diferenciación sea aún mayor.

En ese afán de marcar la diferencia, DS introdujo una variante más aventurera: la Crossback. Suma paragolpes bitono, pasarruedas en plástico negro, llantas negras y barras portaequipaje cromadas. En Europa esta versión tiene un despeje del suelo más elevada que la convencional, pero por la delicada situación de nuestras calles ambos DS 4 llegan con la misma suspensión “alta”.

Para conocer las diferencias con el “Citroën DS4”, nos subimos al “DS 4” durante una semana.

A PRIMERA VISTA

Lo más importante de la actualización de Citroën a DS es la modificación del frontal. Las ópticas sumaron un nuevo layout interno con iluminación Full LED, la parrilla ahora es cromada (llamada DS Wings) y el paragolpes fue rediseñado, incorporando detalles en negro e iluminación LED para las luces antiniebla delanteras.

En el lateral las cosas no cambiaron demasiado. Las llantas fueron reemplazadas por unas 18″ pintadas en negro brillante, mientras que el techo sumó barras portaequipaje cromadas. La manija trasera sigue “escondida” sobre la ventanilla trasera.

El sector posterior es el ámbito que menos cambios tuvo. Apenas la leyenda “Crossback” sobre la tapa del baúl y la incorporación de un alerón negro.

INTERIOR

Cuando ingresamos en el DS 4 vemos que muy pocas cosas cambiaron en relación al anterior. Al tomar la plataforma del Citroën C4 europeo (el hatchback de nuestro C4 Lounge), el torpedo es prácticamente idéntico, cuidando un poco más los detalles por una simple cuestión de procedencia: el DS 4 viene de Francia, mientras que nuestro Citroën C4 Lounge se produce en El Palomar.

Los materiales empleados son correctos y las terminaciones son de las mejores del segmento. Con este restyling se le introdujo un poco más de esmero a los tipos de plásticos insertados, con combinaciones simil aluminio y varios detalles sofisticados a los que apuntará más adelante DS.

En relación al Citroën DS4, el DS -espacio- 4 adoptó una pantalla multimedia de 7 pulgadas, que permite emparejar la pantalla de nuestro smartphone mediante MirrorScreen. No cuenta con Android Auto, por lo que las aplicaciones para poder compatibilizar dispositivos de este sistema operativo son un tanto limitadas. No así con Apple CarPlay, que es más amigable.

La pantalla previa, que se sumó en una actualización “model year” del DS 4 reemplazando a la clásica y aburrida pantallita bitono PSA, no era táctil, lo que obligaba al conductor a realizar innumerables movimientos en un teclado extremadamente engorroso. Era preferible perderse antes de pasar horas intentando escribir una dirección. Ahora esto fue solucionado incorporando soporte táctil y reemplazando el panel del teclado por unos pequeños comandos de menú. El sistema de sonido HiFi Denon sigue presente.

Debajo se ubica el climatizador automático bizona, con tres modos de distribución automática y un eficiente funcionamiento. Más abajo (y prácticamente escondido) se ubica las conexiones auxiliar y USB, acompañadas por una toma de 12v.

Lo que también cambió en este restyling fue la ubicación del botón de encendido (ahora en la consola central, por delante de la nueva selectora), la incorporación del freno de mano eléctrico (antes manual), la eliminación de la segunda fila de comandos del volante (permitían realizar funciones como apagar el tablero, atender una llamada o regular la intensidad del instrumental) y la supresión de funciones personalizables, como la elección del sonido que emiten los guiños o las balizas. En contrapartida, la butaca del conductor sumó regulación eléctrica y mantiene el interesante sistema de masajes lumbares.

El puesto de conducción es igual que el anterior, con unos leves cambios en el instrumental (ahora con una pantalla central con datos de la computadora de abordo) y pudiéndose elegir la combinación de colores de los tres cuadrantes (entre la amplia variedad de blanco o azul). También sigue equipándose con el parabrisas panorámico, que funciona como un reemplazo del techo solar.

La habitabilidad nunca fue el fuerte de este modelo. Las plazas traseras son bastante acotadas y tienen un problema grave: las ventanillas traseras siguen siendo fijas y el sistema de apertura sigue manteniendo la clásica “punta” a la altura del último pilar, siendo realmente peligrosa al momento de abrir las puertas. En las butacas sólo van a poder viajar de forma cómoda dos adultos y un niño, que no contarán con salida central del aire acondicionado (tomando en cuenta que las ventanillas no se abren, podrían tenerla).

En cuanto a seguridad, el DS 4 mantiene 6 airbags, frenos ABS con REF y AFU, ESP, control de tracción, sistema de monitoreo de presión de neumáticos, ganchos ISOFIX, 5 cinturones inerciales de tres puntos, 5 apoyacabezas (delanteros con regulación en alcance), sensor de ángulo muerto, sensores de estacionamiento delanteros y traseros y cámara de retroceso. Pero adicionalmente incorpora el sistema de mantenimiento de carril, que se activa presionando un botón a la izquierda de la columna de dirección. Este sistema monitorea constantemente nuestro carril de circulación para avisarnos, mediante una vibración en la butaca del conductor, cuando nos desviamos involuntariamente.

En el baúl no existen cambios. Sigue ofreciendo 359 litros (limitados por el subwoofer del sistema de audio) y la rueda de auxilio se ubica dentro del buche del baúl, siendo de uso temporal en rodado 16 pulgadas.

COMPORTAMIENTO

El DS 4 llega a la Argentina con una única motorización 1.6 THP de 163cv, asociado a una caja automática Tiptronic de 6 marchas y tracción delantera. A pesar de su estética offroad y sus aspiraciones trialeras, no habrá una variante con tracción integral.

Estamos hablando de un auto de segmento C con una altura más elevada. Nada más. Sobre todo al chequear las sobredimensionadas llantas de 18 pulgadas y los temibles neumáticos Michelin Pilot Sport de perfil extremadamente bajo (en medida 225/45) ideales para crucerear en ruta.

Notamos que, en relación al anterior, este DS 4 tiene un poco más de “polenta” gracias a un nuevo seteo de la caja automática de 6 marchas. Realiza un paso de marchas mucho más rápido, permitiendo mejores prestaciones y un tipo de conducción más agradable. Sigue ofreciendo el modo “Snow”, pero ahora con el sistema Intelligent Traction Control. Este dispositivo ayuda a la conducción que en condiciones de escasa adherencia, optimizando la regulación del antipatinaje de las ruedas delanteras para mejorar la motricidad en caminos resbaladizos. No, no llega a ser un Grip Control como el del Peugeot 2008 (ver test), pero hacia ello va queriendo DS.

En cuanto a mediciones, llega a una velocidad máxima de 208km/h y permite acelerar de 0 a 100km/h en 9 segundos. A esta altura, y por las prestaciones que están ofreciendo vehículos de la competencia, no resulta ser nada sorprendente.

Al DS 4 hay que analizarlo dependiendo del ámbito donde lo manejemos. En ciudad es correcto, con un consumo algo elevado de 8km/l y con reacciones lo suficientemente inmediatas como para no quedar “pagando” en un semáforo. Las irregularidades del camino no son bienvenidas en la carrocería, que se inclina demasiado al cruzar los ejes y golpea el tren trasero ante cortes inesperados del asfalto.

En ruta la cosa cambia. Nos permite crucerear cómodamente a 130km/h con un consumo de 11km/l, sin rumorosidad excesiva ni filtraciones de vientos. Si a eso le sumamos los masajes lumbares, estamos ante el auto indicado para viajar cómodos.

CONCLUSIONES

Citroën Argentina comercializa el DS 4 So Chic a un precio de $678.930, con una garantía de 3 años o 100.000 kilómetros. Es un promedio de 42.300 dólares, al tipo de cambio actual.

A estos valores es difícil saber si es un auto caro o barato. Principalmente porque no sabemos qué tipo de auto es, y tampoco sabemos a qué tipo de cliente apunta. Calculamos que, el DS 4, simplemente se vende a aquel que le gusta y tiene el dinero para comprarlo. Que siente que es una coupé que tiene dos puertas adicionales “por las dudas”, para que los que viajan atrás no tengan que “saltar” por las butacas delanteras.

Es el único razonamiento lógico que le encuentro. Y quizás por eso funciona bien este auto: no todo tiene que tener su lógica. A veces las emociones tiran más que las razones.