Test: Peugeot 408 Allure Plus THP Manual

Junto al 308, el sedán producido en El Palomar pasó por un restyling que actualizó su diseño y mejoró su posicionamiento. Qué se oculta detrás del lavado de cara de los leones de segmento C, en este test.

Junto al 308, el sedán producido en El Palomar pasó por un restyling que actualizó su diseño y mejoró su posicionamiento. Qué se oculta detrás del lavado de cara de los leones de segmento C, en este test.

FOTOS POR MANU FERNANDEZ

Aquel mes de agosto donde viajamos con Peugeot Argentina a Mendoza para la presentación del restyling de los 308 y 408, teníamos bien en claro lo que ibamos a conocer. Nos encontraríamos con los mismos vehículos de siempre, aggiornados al nuevo lenguaje estilístico de la marca y con algunas innovaciones en equipamiento que mejorarían el producto final.

Pero la sorpresa llegó cuando, luego de viajar y hospedarnos en el Hotel Hyatt de la ciudad de Mendoza, la presentación de los nuevos modelos tuvo un eje principal: los cambios que no se ven a simple vista y que sólo los que probamos las unidades de flota podríamos llegar a notar entre los modelos anteriores y los nuevos.

Por eso, luego de analizar generalidades del 308 durante el viaje (ver nota), nos subimos al 408 para comprobar que los cambios realmente valieron la pena.

A PRIMERA VISTA

Vamos a ser sinceros: nosotros no queríamos este restyling. Y como piensan muchos de los fanáticos de la marca, lo "justo" hubiese sido que llegara el 308 II europeo y se fabrique en nuestro país reemplazando a la generación actual y adoptando la plataforma modular EMP2 que ya se ofrece en el Citroën C4 Picasso.

Pero del dicho al hecho hay un trecho y muchas variables económicas, que prácticamente estancaron el proyecto del 308 II argentino. Para no perder terreno en un mercado donde el segmento C está que arde, Peugeot decidió adoptarle diferentes mejoras a los ya conocidísimos hermanos bicuerpo y tricuerpo.

El primer cambio que se ve a simple vista aparece en el frontal, con ópticas con líneas más duras y marcadas, sumando una parrilla predominante en el frente y alojando el león en el centro. En el caso del 408, la parrilla cromada cuenta con detalles color carrocería, apliques que en el 308 aparecen en negro. Esto tiene una razón de ser: a partir de ahora el 308 se enfocará en una propuesta más deportiva y el 408 apuntará a la elegancia y al confort, pese a haber perdido los faros tipo lupa y la iluminación xenón en las versiones más equipadas. En el sector inferior, las luces antiniebla ahora están enmarcadas por un detalle cromado que las envuelve.

En el lateral y sector posterior apenas hubieron cambios. La marca adoptó nuevas llantas para toda la gama (para la versión probada, de 17 pulgadas), un nuevo layout interno de ópticas (ahora LED) y nuevo paragolpes trasero para el 408, que le da una forma levemente más ancha, lo que mejora la estética. Las falsas salidas de escape a los costados podrían haberse mejorado, pero claramente quedarán como un detalle de color cuando el león sea considerado "clásico".

INTERIOR

En el interior también hubo cambios, y no por ser chicos son menos importantes. El torpedo es exactamente igual, manteniendo la misma calidad de materiales: buena pero con terminaciones que parecerían haber empeorado. La pantalla multimedia que estaba en el sector superior fue migrada hacia la consola central, perdiendo su atractivo principal (el despliegue motorizado) y dejando lugar a una bandeja portaobjetos de dudosa calidad pero con "gomita antideslizante".

La interfaz multimedia de la pantalla fue mejorada sumando soporte táctil e incorporando un disco rígido para almacenamiento de música y archivos. Si bien al momento del lanzamiento todavía no estaba disponible, los 308 y 408 ya se comercializan con la función Mirrorlink, que permite duplicar la visibilidad del smartphone Android o iOS en la pantalla del auto.

En cuanto a funcionalidad, la pantalla mejora la relación con el conductor permitiendo acceder facilmente a la información deseada y obviando la tediosidad de los botoncitos que siempre le criticamos al sistema anterior. Ahora todo se maneja vía táctil o desde el clásico comando al volante que nos permite cambiar de emisora o pista, cambiar el modo de reproducción o simplemente subir o bajar el volumen. Todo esto si el vehículo está encendido. Si no colocamos el tambor -por lo menos- en contacto, no se podrá encender la pantalla de ninguna forma.

El instrumental también tuvo una leve actualización. El fondo blanco continúa presente, ahora con nuevos grafismos que -a apreciación personal- se leen menos que los anteriores. Otro detalle que se perdió es la posibilidad de ver las funciones de la computadora de abordo en la pantalla multimedia, algo que sí se ofrecía anteriormente y ahora sólo quedó reservado a la mini-pantalla naranja del instrumental, que cuenta con brújula, indicador de marcha para las variantes automáticas y diferentes modos de viaje.

El volante, los comandos de audio y control de velocidad crucero, la palanca de cambios, el freno de mano y los comandos del climatizador dual siguen siendo los mismos. Algo anticuados ya, pero todavía vigentes.

Lo que no es igual es la posición de manejo. Bueno, en realidad la posición de manejo no cambió, pero sí la comodidad de los asientos gracias a un replanteo de la espuma de las butacas. Ahora es más rígida y sostiene mejor el cuerpo de los ocupantes, brindando un confort de marcha más acertado.

La seguridad fue un punto donde la marca puso especial atención. Si bien en las versiones más equipadas ya se ofrecían 6 airbags y ESP, ahora esos detalles de equipamiento se extienden hacia la variante Allure Plus (la que probamos), manteniendo doble airbag y ganchos ISOFIX en las dos versiones más accesibles. Pero lo que sí se democratizó al 100% fue el superbloqueo, lo que permite cerrar completamente el vehículo desactivando los botones internos de apertura para prevenir los famosos robos de ruedas de auxilio, un mal que según la marca "sólo se generó en la Argentina". Junto al superbloqueo, la rueda de auxilio pasó de ser homogénea a ser de chapa en 16".

COMPORTAMIENTO

Peugeot Argentina cuenta con tres motorizaciones dentro de la gama del 408. La primera, y de reciente introducción en el portfolio del sedán, es la naftera 1.6i 16v de 115cv (que antes se ofrecía solamente en el 308) que se ubica como el tren motriz establecido para la versión más económica, asociado a una caja manual de 5 marchas. De ahí en adelante, aparece la clásica naftera 2.0 de 143cv (próxima a desaparecer del portfolio por no cumplir con la normativa Euro 5 que entra en vigencia el año entrante) y la tope de gama 1.6 THP de 163cv, ahora con una nueva caja manual de 6 marchas o la actualización de la automática Tiptronic de 6 también. La motorización adicional es la diésel HDI de 115cv, que ahora se puede adquirir también con caja manual de 6 marchas. Una opción muy interesante tomando en cuenta que cada vez quedan menos vehículos diesel regionales.

Nuestra unidad contaba con la combinación deportivamente más interesante: THP con caja manual

Por el lado del motor, el THP es un archi-mega conocido del grupo. Tiene empuje de sobra a partir de las 1.500RPM que, en combinación con la caja manual, está a muy poca distancia de tener una reacción prácticamente deportiva. Muchas veces nos ha pasado de "corcovear" a bajas vueltas ya que el mismo motor nos pide presionar más el acelerador para alcanzar su mejor par de rendimiento. 

La caja es extremadamente precisa. Y de tan precisa que es, peca de tosca y hasta demasiado encajonada. No es demasiado confortable pero sí tiene una relación larguísima que busca bajar consumos. En ese ámbito, el 408 transita 9.6km/L en ciudad y 13.9km/L en ruta, de promedio.

Pero si vamos a hablar de mejoras realmente destacables, tenemos otros aspectos a analizar. Aquel tren trasero algo arisco, que cada tanto brindaba un golpe seco, desapareció, sobre todo en el 408 más que en el 308. La marca trabajó mucho en la suspensión trasera y en la modificación de los bujes para entregar más confort. Notamos que la tenida sigue siendo confortable, desapareció el golpe seco que tanto criticamos pero no se logró mejorar la clásica rispidez en los neumáticos, tal como si estuviesen demasiado inflados. 

Lo que sigue sin gustarnos para nada es el tacto de la dirección, demasiado directo y supeditado a cualquier irregularidad del terreno que hace modificar la trayectoria constantemente. Creemos que la incorporación de un sistema de dirección eléctrica no tardará en llegar, pero muy posiblemente no la veamos en esta generación de vehículos.

CONCLUSIONES

Actualmente Peugeot Argentina comercializa el 408 Allure Plus THP Manual a $315.700, con una garantía de 3 años o 100.000 kilómetros. Es un valor muy próximo al límite del impuesto a los vehículos de mediana y alta gama, quedando apenas a $850 por debajo de la variante más equipada, la Feline THP Tiptronic.

Claramente, y tomando en cuenta esta comparación, no serán los valores con los que los interesados se encontrarán en los concesionarios. Pero si el concesionario que uno visita no cumple con el precio oficial, la mejor recomendación que existe es no comprar.

Si respetan el valor, adelante. Es un vehículo en el que hay que destacar que la marca no se detuvo solamente en una actualización leve: aprovechó un restyling para sumar innovaciones en todos los aspectos posibles. Veremos si los clientes lo notan como nosotros.